29.01.26
Mientras lees esto desde el norte o centro de Europa, es probable que la calefacción esté al máximo y el cielo sea gris plomo. El invierno europeo es duro. Pero a solo unas horas de vuelo, existe una realidad paralela donde el "invierno" es solo una palabra en el calendario.
En Oceanside Gran Canaria queremos proponerte un juego de contrastes. Aquí tienes la comparativa definitiva entre quedarte allí o venir a Las Canteras.
No es magia, es nuestra ubicación geográfica. Mientras en muchas capitales europeas el termómetro coquetea con los números negativos, en Las Palmas disfrutamos de una media de 22 grados en enero. Aquí no necesitas capas térmicas, solo ganas de disfrutar.
Si eres surfista en el norte, sabes lo que es la "lucha del neopreno": trajes de 5/4mm, escarpines, guantes y gorro. Una armadura que pesa y limita tus movimientos.
La realidad en La Cícer: En enero surfeamos con un 3/2mm cómodo e incluso, los días de sol y poco viento, verás a gente en neopreno corto o licra. Sentir el agua sin congelarte es un lujo que tienes que vivir.
Allí, al terminar el día, te refugias en casa porque oscurece a las 4 de la tarde. Aquí, la sesión de surf termina con una cerveza o un zumo tropical en las terrazas del Paseo de Las Canteras, viendo una puesta de sol espectacular sobre el océano.
La falta de luz afecta al ánimo (el famoso SAD o Trastorno Afectivo Estacional). Gran Canaria es la mejor terapia de luz natural que puedes contratar. Volverás a casa bronceado y con las pilas cargadas para afrontar lo que quede de invierno.
No pases otro invierno tiritando. Reserva tu Pack Stay & Surf y ven a comprobar por qué nos llaman las Islas Afortunadas.